El Hadji Malick Diouf es un joven africano que nació en la capital de Senegal, Dakar. Su infancia no fue fácil y la vida en el país del continente africano no mejoraba las cosas. Soñaba con tener un gran futuro, conseguir ser un jugador de fútbol y que las próximas generaciones tuvieran mejores oportunidades.
Desde muy pequeño se tuvo que educar sin padres, pero fue su abuela la que lo ayudó siempre. Lastimosamente, años más tarde, la mujer que le había apoyado en la vida falleció y el joven decidió que «ya no había nada por lo que seguir luchando en Senegal». Comenzó a trabajar desde los 13 años de pescador faenando en el mar para cumplir su viaje soñado, por lo que tuvo que abandonar los estudios.

En su país, el Gobierno de Senegal no mejoraba la situación. Firmaron un acuerdo con otros Gobiernos, entre ellos España, para otorgarles derechos para utilizar las zonas de pescas de los senegaleses. Esto supuso la ruina para muchos trabajadores de la zona debido al gran número de pesqueros que arrasaban las costas del país. En ese momento, Malick, que había trabajado duro desde los 13 años, veía como sus sueños, futuro y oportunidades se iban desvaneciendo poco a poco.
«Dormíamos sentados y hacíamos nuestras necesidades delante del resto de personas»
Entonces, después de cumplir los 15 años, El Hadji estuvo listo para embarcarse en su viaje. Salió una noche de octubre de 2020 desde el puerto de Mbour acompañado de otras 116 personas. «Tenía un poco de miedo. No sabía si iba a llegar con vida a España», recuerda el joven senegalés que navegó 8 días por el océano. «Dormíamos sentados y hacíamos nuestras necesidades delante del resto de personas. Las noches se hacían duras, la marea era fuerte y el agua entraba y nos mojaba».

Después de haberse quedado sin comida ni bebida, consiguieron llegar a tierra. No sabían donde estaban, hasta que un barco de salvamento marítimo acudió a acompañarlos y los dirigió al muelle. Ahí supieron que estaban en Tenerife. Los recibió la Cruz Roja y luego fueron enviados a la policía. Allí pasó 72 horas que se sumaron a los 8 días de lucha en el mar sin descanso. «Estaba débil y privado de libertad, aunque ahí me sentía tranquilo porque sabía que lo difícil ya había pasado», cuenta Malick.
«Vivíamos en condiciones infrahumanas»
Entonces, lo enviaron a un centro de menores y cuando le realizaron la prueba ósea lo mandaron a un campamento de refugiados en donde cuenta que vivían en «condiciones infrahumanas». «Pasaba hambre, frio y se nos colaba el agua de la lluvia por dentro de las habitaciones. No tenía ni intimidad ni espacio porque compartía una pequeña carpa con otras cien personas y no había agua caliente», recuerda.
Sin embargo, tras varios meses en el campamento, se quedó en situación de calle con tan solo 16 años y medio, pero una gran familia consiguió acogerlo. Desde ahí, con el apoyo de quien le ayudó comenzó a estudiar en la ESO y a jugar al fútbol en un equipo, el Atlético Victoria.
De todas formas, aún no disponía de documentación, así que no podía jugar partidos. Siguió asistiendo a los entrenamientos para mejorar hasta que pudiera obtenerla legalmente. Un año después, comenzó a jugar en el equipo rival, el C.D. Santa Úrsula y allí, en octubre, consiguió la mayoría de edad y pudo empezar a jugar a fútbol.



Desde ese momento la vida le empezó a sonreír. Compaginó esa actividad con las clases y comenzó a trabajar como educador y traductor en un centro de menores migrantes. «Me gustaba ayudar y explicarles mi camino a chicos que estaban pasando por mi situación. Siento que soy su referente».
Tras todo ello, el joven senegalés que había perdido el sentido de la vida en su país consiguió encontrarlo todo en una pequeña isla del Océano Atlantico. Descubrió a una familia que lo acogió como si fuera uno más, pudo volver a jugar al fútbol y sigue estudiando por un futuro mejor ayudando a las personas. Hoy, Malick sueña con volver a Senegal algún día para poder ayudar a la tierra que le vio nacer y construir un futuro en Africa. ¡Inshallah!
Descubre más desde Alexis Vella
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.